Tips para viajar con niños a la costa oeste de EE.UU.

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Tips para viajar con niños a la costa oeste de EE.UU.

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Pensar en salir de vacaciones con niños resulta divertidísimo y fantástico, porque conoces mundo pero sobre todo porque lo exploras de otra manera, a través de sus ojos. Los niños tienen una forma peculiar de disfrutar de los viajes, de cada detalle, de cada momento, que te hace olvidar por un momento que eres adulto. Así que para conseguir que viajar con niños sea perfecto es esencial realizar una mínima preparación previa (elegir asientos en los vuelos, llevar juegos y dispositivos para su entretenimiento y descansar), y más si tu viaje es largo y vas a hacer vuelos con escala.

0. NUESTRA EXPERIENCIA

A finales de octubre de 2018 nos fuimos de vacaciones, a la costa oeste de EE.UU., en particular, a la ciudad de San Francisco. Sabíamos que el viaje iba a ser largo, muy largo, con dos aviones por medio, una escala, tropecientas horas y más horas de cansancio, tensión, emoción y nerviosismo… y ¡dos niños cansados y aburridos! Sobre todo porque fue a mitad de curso, y el día anterior habían ido al colegio. Y, a pesar de tener una emoción increíble, su cuerpo y mente estaban agotados.

Además, un viaje con escala en un aeropuerto americano es bastante estresante, sobre todo si vas con poco tiempo como nos pasó a nosotros, por todos los controles que hay que pasar. Aún así, intentamos que todo fuera tranquilo para no poner nerviosos a los niños.

Te muestro algunos tips para viajar con niños cómodamente en un vuelo con escala a la costa oeste desde Europa.

1. IMPORTANCIA DE ELEGIR EL ASIENTO EN CABINA

Es tan importante seleccionar el asiento de cada uno dentro del avión como preparar el viaje.

Aunque nuestros hijos son ya mayores (7 y 10 años), siempre dejamos a un niño sentado junto a un adulto, eligiendo las filas laterales de la cabina. En las centrales y en viajes largos se suelen poner muy nerviosos sobre todo si viajas con niños pequeños que tienen que estirar las piernas, conocer el avión, pedir un vaso de agua, darse una vuelta o ir mil veces al servicio.

Elegimos siempre un pasillo (en inglés, aisle) para no tener que molestar a nadie. En la clase Economy (nuestra clase turista), en las salidas de emergencia no se pueden sentar menores, y también hay asientos extra-large, pero suelen ser los primeros asientos en ocuparse.

viajar con niños asiento

Así que antes del viaje, y con tiempo, te recomiendo que selecciones los asientos, siempre que viajes en cabina de turista, de todos tus vuelos, de los de ida y los de vuelta, en un viaje internacional y también en los nacionales, para tenerlos seguro. Yo recomiendo siempre las filas delanteras ya que en las traseras hay mucho ruido (el ruido del motor, las cisternas de los servicios y las charlas de la tripulación).

Suelo seleccionar las filas que se encuentran a la altura de las alas. Sin embargo, algunas aerolíneas te hacen pagar para elegir el asiento deseado (por ejemplo, Air Canadá te cobra entre 14 y 25 dólares canadienses por elegir asiento, dependiendo del asiento), incluso un mes antes de que salga el vuelo.

2. ENTRETENIMIENTO EN CABINA: NECESIDAD DE LLEVAR DISPOSITIVOS MÓVILES PARA VIAJAR CON NIÑOS

Normalmente, prácticamente todos los aviones, tanto nuevos como más antiguos, ofrecen una pantalla con entretenimiento a bordo de la propia aerolínea. Pero, ¡¡te puedes llevar la sorpresa de que no exista pantalla!! Esa fue la nuestra cuando nos sentamos en el avión de United Airlines, con el que viajamos a Newark (NY) desde Madrid. No había nada, solo un soporte donde poder anclar tu dispositivo móvil (móvil o ipad) con unas lengüetas superior e inferior… pero, claro, ver una película en la pantalla de un móvil no es lo más adecuado para nadie.

Aún sin saber lo que nos íbamos a encontrar, nos descargamos, antes de la salida del vuelo, la aplicación (App) de la compañía en cuestión (en este caso, íbamos con United y volvíamos con Air Canadá) en nuestros móviles e ipad. Te recomiendo que las descargues por si acaso, y porque es difícil que tus hijos, si ya no son tan pequeños, se pasen todo un vuelo transoceánico durmiendo. De alguna manera tendrás que entretenerlos, ¿no? ¡Sino viajar con niños se convierte en una auténtica aventura dentro de un espacio cerrado!

Las App tienen que estar descargadas en los dispositivos desde casa, ya que no puedes hacerlo en el avión, porque el wifi funciona únicamente durante el vuelo, así que si no lo has hecho tendrás que hacerlo antes de que cierren la puerta de la cabina. Y no suele dar tiempo. Y quedarse 7 u 8 horas sin poder ver una película o simplemente sin poder escuchar música, es un problema.

Sin embargo, a nuestro viaje a San Francisco fuimos muy bien preparados: en las mochilas llevábamos cascos, móviles, ipad, todo tipo de dispositivo móvil, incluso cargas portátiles para no tener ningún problema.

Algunos consejos para usar móviles durante el vuelo:

  • Descargar previamente al vuelo la App de la compañía en tu móvil;
  • Poner el “modo avión” durante el vuelo y acceder a la App para conseguir el wifi y todo tipo de entretenimiento. Existe una opción de más megas por un importe cada hora, pero no vale la pena si es solo para jugar y entretener a tus hijos;
  • Entretener a tus hijos con la App que ofrece películas, vídeos, juegos, series, música, etc., pero si te toca un avión sin pantalla tendrás que usar tus propios dispositivos;
  • Llevar un enchufe americano además del cargador de tu móvil;
  • Llevar unos cascos en tu bolsa de mano.

 

Por supuesto, además de todos estos consejos, todos los juegos de mesa, dibujos, crucigramas, muñecas, cartas, etc., son bienvenidos… ¡aunque desgraciadamente nuestros hijos son mucho más tecnológicos que nosotros!

3. DORMIR EN EL AVIÓN

Sé que es difícil dormir en el avión cuando sabes que te vas de viaje con niños, y más si sales por la mañana (hora española), pero es absolutamente necesario que consigas dormir a tus pequeños y grandes, para que puedan soportar el estrés de la escala y el segundo vuelo hasta llegar al destino final; y si tu destino se encuentra en la costa oeste de Estados Unidos, todo es más largo, porque a todo esto hay que añadirle la diferencia horaria con tu país de origen.

En nuestro caso, San Francisco tiene una diferencia horaria de 9 horas con Madrid. Salimos de Barajas a las 11h30 am (hora española) y llegamos a las 18h30 pm (hora de San Francisco), es decir, alrededor de las 2-3 de la mañana hora de Madrid. Así que el cuerpo no estaba para muchos trotes. Y eso solo fue la llegada al aeropuerto. Desde allí faltaba coger el tren al centro y el tranvía al hotel. ¡Toda una aventura!

A pesar de que el primer vuelo fue bastante agradable y los niños se portaron muy bien, sobre todo por los nervios y las ganas de llegar, conseguimos que se durmieran, al menos hora y media, para estar más descansados a la llegada a Newark (NY). Y otras hora y media en el segundo viaje de camino a San Francisco.

4. ESTAR TRANQUILO DURANTE LA ESCALA DEL VIAJE

Como todo el mundo sabe o ha oído hablar de ello, cualquier visitante que llega a Estados Unidos desde un país extranjero tiene que pasar por varios controles que puede hacer que tu maravilloso viaje con niños se convierta en una verdadera tortura.

Sabido esto, y si tienes la mala suerte de tener solo una hora y media entre ambos aviones como nos pasó a nosotros, hay que actuar rápidamente, para evitar que tus hijos se agobien durante la escala. ¿Qué tal convertirlo en un juego de atletismo o de obstáculos? ¿O en un “a ver quién llega antes a las escaleras mecánicas”? ¿O “quién sale antes del avión”? En fin, hay múltiples propuestas para hacer la escala más llevadera a los más pequeños, teniendo en cuenta que acaban de pasar de 7 a 8 horas dentro de un avión sin poder salir.

Nuestro juego empezó en conseguir salir de un avión con 200 pasajeros deseosos de levantarse de sus asientos, cada uno con sus maletas de mano, mochilas, etc., y correr por los pasillos de la terminal de NY hasta la Aduana. Normalmente hay colas larguísimas para los visitantes extranjeros, pero corrimos tanto que llegamos prácticamente los primeros. Ese fue nuestro primer logro.

Importante: Recomiendo que antes de salir del avión dejes toda la documentación necesaria preparada (a mano) para no perder tiempo en sacarla en la Aduana. En el propio avión entregan, por familia, un formulario de aduanas. Junto a este papel, tienes que presentar los pasaportes de cada uno y su visado ESTA, así como las tarjetas de embarque de tu segundo avión.

Nota: te pueden denegar la entrada en Estados Unidos si el visado ESTA no está bien vinculado con tu pasaporte, así que a la hora de hacer el visado hazlo desde la página oficial, con bastante tiempo antes de viajar a Estados Unidos.

viajar con niños aduanas

Tras pasar la Aduana (inspección de inmigración de las Aduanas de Estados Unidos), llegas directamente a la sala de recogida del equipaje (en inglés, Baggage Claim). Uno de los puntos más importantes de nuestra organización previa fue que decidimos llevar las maletas en cabina, así que evitamos este paso (sino no habríamos llegado al segundo avión). En la salida de esta sala de recogida, vuelves a pasar otro control donde te piden la tarjeta de embarque del siguiente vuelo.

viajar con niños maletas

Ahí pasas otro control de equipaje, para los que quieran facturar sus maletas para el segundo vuelo. Lo último que nos quedaba era pasar los controles de la policía, que son realmente exhaustivos , con los que se crean unas colas impresionantes, porque te hacen quitarte los zapatos y vaciarlo todo. Después de los atentados del 11-S son realmente estrictos, pero con razón.

Tras pasar la zona de seguridad, llegamos sanos y salvos a la sala de embarque de nuestro siguiente vuelo, con pocos minutos para poder comprar algo de comer y beber, y nos embarcamos en otro vuelo de United con destino a San Francisco, para viajar desde la costa este hasta la oeste. Todo un auténtico juego de “a ver quién llega antes”.

Esta experiencia demuestra que si cualquiera de las personas que forman parte de este puzzle se retrasa un poquito, empezando por un leve retraso en el avión, no hubiésemos llegado a embarcar.

Los niños nos demostraron, una vez más, que les van las emociones fuertes y que están preparados para todo. Y, sobre todo, que les encanta viajar. Eso es lo mejor.

Y, tú, ¿has vivido alguna situación similar a la nuestra con tus hijos? Espero tus aportaciones. Mil gracias.

¡Feliz viaje familia!

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